Las Cartas del Corazón
Centro Mariposa se propone ser un centro de reunión, donde todos puedan encontrarse, conversar y escuchar sin temor a ser criticados, malinterpretados o simplemente ignorados.
Organizamos talleres sobre este tema con Las Cartas del Corazón. Acompañados por la hospitalidad de la Estancia “La Domanda”, ubicada en las Sierras Cordobesas, esperamos poder ayudarlo a conectarse con usted mismo y con los demás.
En el juego los dichos y las palabras que aparecen pueden brindarle mayor comprensión, alivio, consuelo o tal vez una nueva perspectiva.
Los dichos surgieron para explicar, ayudar, consolar, poner las cosas en perspectiva, hacer un regalo, iluminar nuevos aspectos de una situación y, básicamente, para mirar la vida desde un nuevo ángulo, y asombrarse o sencillamente disfrutarlo.
El trabajo con las cartas se basa en la premisa de que la palabra o el dicho que ofrece la carta tiene un significado para usted en ese momento particular de ese día particular. Lo mismo vale cuando se saca una carta para encontrar la respuesta a una pregunta. A veces las cartas tienen efecto inmediato; en otros momentos, es necesario un tiempo de reflexión. También es posible que tenga que aprender a vivir con una pregunta.
Cómo usar las cartas
El juego contiene 72 palabras y 72 dichos. En esta página ofrecemos las cartas virtualmente para darles un ejemplo de cómo se utilizan. Son 12 de cada mazo, es una manera de probar como se trabaja con ellas.
Los invitamos a elegir un dicho y una palabra haciendo doble clic en cada una de las pilas de cartas. Antes de hacer clic, puede concentrarse en una pregunta que desee hacer, o en una situación específica que debe afrontar en este momento. También es posible hacer una pregunta que pueda responderse simplemente con Sí o No.
El uso de las cartas en “pregunta y respuesta” es un método para profundizar más en uno mismo. Arroja luz cuando uno no puede avanzar buscando una respuesta a una pregunta importante.
Se desarrolla de la siguiente manera:
Formule el interrogante de la manera más simple posible; por ejemplo: “¿Qué está en juego?” “¿Qué puedo hacer?”
Haga clic una carta de los dichos, y vea si le dice algo. Si la respuesta no es clara, puede sacar también una carta de la palabra.
Procure darse el tiempo necesario. Si no consigue la respuesta, pruebe otra vez el día siguiente. Recuerde: todo está en constante movimiento, y lo que hoy es oscuro, mañana puede ser la pieza que faltaba en el cuadro.